jueves, 16 de abril de 2015

El Afeitado Clásico: conoce sus ventajas.

Es posible que al afeitarte con tu maquinilla desechable y tu espuma de afeitar habitual, su resultado te haya terminado por decepcionar. Posiblemente no fue todo lo apurado que te hubiera gustado que fuera. O puede ser que tu maquinilla de afeitar eléctrica haya dejado en la zona de tu cuello un grado de irritación fácilmente soportable. A lo mejor, algún día lo que te has planteado es el elevado precio que tienen los recambios de las nuevas maquinillas desechables.

Pues bien, si en alguna ocasión te has sentido identificado con alguna de estas situaciones, te diremos que existe una alternativa al afeitado que vienes practicando: es el llamado afeitado tradicional o clásico. En este artículo te vamos a dar seis buenas razones por las que merece la pena iniciarse en él. Pero antes, vamos a dar una rápida definición de lo que se considera afeitado clásico.
El afeitado clásico es aquel en el que intervienen básicamente los siguientes elementos: una brocha de afeitar, un jabón o una crema de afeitar y una navaja o una maquinilla “clásica” de afeitar de una sola hoja y doble filo. En realidad, no es otro que el afeitado que se ha venido practicando desde hace siglos. En un principio en las barberías y posteriormente, con el desarrollo y popularización de las primeras maquinillas de afeitar, en cualquier aseo.
Y dicho esto, aquí van los seis motivos por los que merece la pena probarlo. Elige el que más te guste.
1.- Porque es más económico.  Ya sabemos que corren tiempos difíciles, así que buscar nuevas fórmulas de ahorro no está de más. Es un hecho que el precio de las cuchillas de las maquinillas de afeitar “clásicas” es considerablemente inferior al de los cartuchos multihojas. Por otro lado, el rendimiento de los jabones de afeitar es superior al de cualquier espuma o gel que vengan envasados a presión, lo que hace que comparativamente su duración sea también mayor.
Bien es cierto que una buena brocha y una buena maquinilla pueden llegar a ser instrumentos caros, pero también es verdad que con un cierto cuidado y un mínimo de mantenimiento pueden llegar a durar toda una vida y aún ser legados a la descendencia. Son productos que no conocen la obsolescencia programada actual. Muchos de sus modelos llevan décadas en el mercado, permaneciendo invariables y proporcionando los mismos buenos afeitados que desde sus lanzamientos.
2.- Porque es sostenible. Las hojas de afeitar de las maquinillas “clásicas” son una simple tira de metal, por lo que su reciclado es muy sencillo. En cambio, tanto los recambios como el embalaje de las maquinillas desechables son una mezcla de plásticos, cartón, metal, tiras lubricantes y en algunos casos hasta de pilas, que dificultan su procesado. Por su parte, los jabones y cremas de afeitar son menos contaminantes que los geles y las espumas en lata, los cuales, al no ser biodegradables hacen que su impacto ecológico sea mayor.
3.- Porque es más beneficioso para tu piel. El afeitado con brocha tiene mayores propiedades exfoliantes y aporta una mayor hidratación durante el afeitado. Además reblandece y levanta el pelo facial preparándolo mejor para el afeitado y reduciendo el riesgo de irritación. En cuanto a los jabones y cremas de afeitar, éstos suelen llevar menos ingredientes químicos y por tanto son más respetuosos con tu piel.
4.- Porque se consigue un mejor apurado. Una vez controlada la técnica, es posible conseguir un afeitado óptimo y de mayor duración.
5.- Porque es personalizable. No todos tenemos el mismo tipo de piel, ni a todos nos crece la barba por igual. Tampoco las necesidades son las mismas, algunos nos afeitamos a diario mientras que otros lo hacen una vez por semana. Por ello no deberíamos limitarnos a utilizar productos estándar. Dentro del afeitado tradicional es posible encontrar un amplio abanico de posibilidades que por ejemplo, nos permiten escoger el largo del mango de la maquinilla, el tipo de peine de la misma o si queremos que el cabezal de ésta sea ajustable o inclinado. De igual manera podemos también elegir el tipo de pelo de nuestra brocha o ir probando distintas cuchillas hasta encontrar la combinación que mejor nos funcione.

6.- Porque es un ritual genuinamente masculino. Un momento de intimidad en el que lo cotidiano puede llegar a convertirse en algo especial. Algo que hay que hacer sin prisas, de forma tranquila. Desarrollando una habilidad adquirida con paciencia y quién sabe si también disfrutando de la pasión del coleccionista que atesora instrumentos artesanales y manufacturas que han sido elaboradas siguiendo métodos tradicionales.
Al fin y al cabo se trata de un placer, y por qué no, también de un arte.

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